viernes, 26 de octubre de 2007
Cometa oscuro que brilla repentinamente
Traducido por Ciencia Kanija
25/10/07
Un pequeño y tenue cometa ha sorprendido a los observadores de todo el mundo esta noche convirtiéndose en lo bastante brillante para verlo a simple vista.
El cometa Holmes, que se descubrió en noviembre de 1892 por Edwin Holmes, en Londres, Inglaterra, no era más brillante de una magnitud 17 a mediados de octubre — esto significa unas 25 000 veces más tenue que la estrella más débil que podemos ver normalmente sin ayuda de instrumentos ópticos. Para ver un objeto tan débil, se necesitaría un telescopio medianamente grande.
Pero el brillo del cometa se ha disparado repentinamente hasta llegar a una magnitud 3, ¡brillando casi 400 000 veces más en menos de 24 horas! En la escala astronómica, número más pequeños indican objetos más brillantes. Desde localizaciones urbanas, un objeto de magnitud 3 podría estar oculto por la contaminación lumínica, pero bajo los cielos rurales sería claramente visible.
Sin cola
El cometa Holmes no es tan espectacular como otros, ya que carece de la cola característica que hacen tan magníficos a algunos de estos trotamundos helados. En lugar de esto, parece un objeto similar a una estrella borrosa, aunque distinto, pero sin cola apreciable.
El resplandor de la luna puede hacerlo difícil de encontrar. Pero con un mapa y un pequeño telescopio, cualquier astrónomo aficionado con algo de experiencia debería ser capaz de verlo.
El cometa está actualmente situado entre las estrellas de la constelación de Perseus, la cual puede encontrarse a medio camino de la parte noreste del cielo cuando cae la oscuridad. Perseus está casi directamente sobre tu cabeza alrededor de las 2 a.m. de la hora local y se mantiene bien al noroeste cuando llega el amanecer.
Por qué el cometa Holmes ha sufrido un estallido como este es algo que aún no se sabe. Lo que es sorprendente es que hizo su máxima aproximación al Sol el pasado mayo, pero no pasó más cerca de 307 millones de kilómetros. El cometa ahora se está alejando del Sol y actualmente está bastante lejos de la Tierra a una distancia de unos 243 millones de kilómetros. No es la fórmula típica para la exhibición de un cometa.
Del espacio profundo
Este cometa es parte de la “familia” de cometas de Júpiter — un grupo cuyo punto más alejado de sus órbitas (afelio) se encuentra alrededor de Júpiter y necesitan 6,99 años para realizar una órbita alrededor del Sol.
Entonces, ¿Por qué un cometa alejado en el frío espacio de pronto aumenta su brillo cientos de miles de veces? ¿Cuál es la fuente de tal energía? ¿Proviene del cometa o de fuera?
Desgraciadamente, el cometa permanece como un misterio.
El cometa Holmes no es el único en exhibir tales efectos anómalos. En el pasado, otros cometas han sufrido estallidos inesperados de brillo. Y este probablemente no sea el primero para el cometa Holmes: cuando se descubrió en 1892, probablemente fue en el modo de estallido, dado que su brillo era de cuarta magnitud y era claramente visible al ojo desnudo.
“Parece que está pasando por un estallido que es notablemente similar al famoso evento de 1892″, dijo el experto en cometas John Bortle.
El miércoles por la tarde, dijo Bortle que un informe procedente de Japón sugería que el cometa aún estaba brillando.
”Estrella amarillenta”
Los observadores informan que el cometa aparece como una estrella, dijo Bortle, apuntando que el observador Bob King, de Minnesota, dijo que se veía como “una estrella amarillenta”.
Debido a sus acercamientos ocasionales a Júpiter, la órbita del cometa Holmes se ha alterado unas pocas veces. De hecho el cometa se consideró “perdido” durante casi 60 años hasta que se recuperó de nuevo con un gran telescopio en un observatorio en 1964.
Lo que hará el objeto en los próximos días y semanas aún se desconoce. La luz brillante de la Luna creciente dificultará la observación durante el resto de la semana, pero si tienes unos binoculares o un pequeño telescopio, puedes intentar ver lo que es ciertamente uno de los objetos más enigmáticos del Sistema Solar.
martes, 23 de octubre de 2007
Guerra contra Irán: Operación «enjambre de fuego»
La guerra contra Irán es un absurdo, pero a fuerza de acusar a Teherán de estar fabricando la bomba y de prepararse para una operación preventiva, el sistema acabará por concretarla, estima el general Fabio Mini. Según los planes actuales, esta guerra no tendrá comparación con los anteriores conflictos sino que será la oportunidad de experimentar con la teoría del ataque en enjambre, actualizada por los estrategas de la Rand Corporation.
Se equivocaban los que creían que la aprobación para el ataque israelí-estadounidense contra Irán vendría de Estados Unidos. Se equivocaron también los que pensaban que un presidente Bush frustrado por el caos que reina en Irak, por la situación en Afganistán y presionado por el complejo militar e industrial acabaría tomando sólo la decisión final. El ataque contra Irán tendrá lugar, en definitiva, gracias a las declaraciones del nuevo ministro francés de Relaciones Exteriores.
En todos estos años de amenazas y contra-amenazas, de excusas y pretextos para desencadenar la guerra, las únicas palabras realmente «reveladoras» hasta ahora formuladas son las que contenía la lacónica frase en francés: «tenemos que prepararnos para lo peor». Muchos la interpretaron como un desliz; otros la vieron como una provocación, como una fanfarronería; también hubo quienes la consideraron como una incitación; y otros, como una muestra de resignación ante un acontecimiento inevitable. La frase en cuestión contiene quizás un poco de cada cosa, pero el sentido fundamental de esa declaración de Bernard Kouchner es totalmente diferente.
En estos últimos 15 años de intervenciones militares de diferente índole que han tenido lugar a través del mundo, han aparecido extrañas conexiones y afinidades. Los ejércitos se han reforzado con los empresarios privados, los idealistas han conseguido el apoyo de los mercenarios, los negocios el de la ideología, y la verdad se ha mezclado con mentiras que ni la lógica propia de la propaganda logra ya justificar. Y una de las conexiones más insólitas es la que se ha establecido entre militares, grupos humanitarios y política exterior, de manera tal que cada uno de los tres componentes se apoya en los otros dos.
El vínculo principal de esta alianza es la importancia que se le ha dado a la urgencia. La política exterior ha perdido su carácter de continuidad de las relaciones entre los Estados, en el seno de las organizaciones internacionales. La nueva tónica consiste, desde hace tiempo, en dedicarse al manejo de relaciones coyunturales, de relaciones temporales ligadas a intereses o posiciones transitorias, que pueden cambiar, de geometría variable.
Por otro lado, esta forma de política de la urgencia es la única que permite establecer compromisos limitados y selectivos. Además, teniendo en cuenta que la importancia real de la urgencia puede ser manipulada o ser objeto de interpretaciones, esta política puede construirse y descontruirse una y otra vez.
Siguiendo esa misma lógica, los ejércitos, durante los últimos 15 años, se han dedicado exclusivamente a cubrir emergencias, preferiblemente en el extranjero y por razones supuestamente humanitarias, como forma de garantizar consenso y apoyo. Ya no hay ejército capaz de defender su propio territorio o de garantizar su defensa en caso de guerra. Encontrar un Estado amenazado de guerra por otro Estado resulta cada vez más difícil y todos los ejércitos del mundo cuentan hoy con un aviso previo de por lo menos 12 meses para movilizar los recursos necesarios para la defensa nacional. Por esa razón, los ejércitos se han especializado en la urgencia, ya sea desde el punto de vista modal, desde el punto de temporal y desde el punto de vista del ritmo de sus intervenciones.
Cuando Bernard Kouchner dice cándidamente que tenemos que «prepararnos para lo peor», no hace más que interpretar una filosofía cuyo objetivo no es la búsqueda de lo mejor, de la solución menos traumática, sino por el contrario de aquella que invoca el manejo de la urgencia mediante la política, mediante el instrumento militar y mediante organizaciones humanitarias actualmente amarradas con cordel reforzado. Es también la confesión de la incapacidad de esa misma política para reflexionar y encontrar soluciones duraderas, de la incapacidad de los instrumentos militares en cuanto al manejo de situaciones de conflicto hasta lograr una completa estabilización, es también la confesión de la incapacidad de las organizaciones humanitarias en cuanto a la solución de los problemas de la gente con perspectivas temporales más amplias que las implica la urgencia. Bernard Kouchner reconoce, en definitiva, que la suma de incapacidades conduce irremisiblemente a la guerra. Siendo incapaces de hacer otra cosa, ¡hagamos a la guerra!
Resulta evidente que, en esas condiciones, se hacen necesarios algunos empujones para garantizar que se concrete la urgencia e intervenciones de diversos factores: tiene que suceder algo –lo que los analistas llaman «el catalizador» [trigger, ang.]– que determina la urgencia política, es necesario que la seguridad colectiva se encuentre ante un peligro inmediato, y hay que prever una catástrofe humanitaria (lo más grande posible). Hay que crear, en definitiva, un aparato de gestión capaz de «inventar» la situación de urgencia y de inventar una salida que justifique el abandono de la búsqueda de una solución para los problemas. El ataque contra Irán entra perfectamente en ese marco, y, si se analiza bien, se trata de un marco ya casi establecido. Se dispone entonces de múltiples pretextos para el ataque.
La idea de que Irán quiere desarrollar una bomba nuclear y que quiere destruir Israel se ha difundido ampliamente a través del mundo. Más allá de las bravatas, faltan aún los elementos que permitan probar que eso sea cierto. Pero ha habido, en el pasado, testimonios de bravatas terroristas que se han concretado y nadie quiere asumir riesgo alguno, ni siquiera por amor a la verdad.
La idea de un ataque iraní, o de un ataque con apoyo de Irán, contra las fuerzas estadounidenses estacionadas en Irak, aún cuando no existe prueba alguna, está convenciendo a los más escépticos. Tarde o temprano, a fuerza de hablar de ello, el asunto se verá como una invitación o como un desafío, y el ataque tendrá realmente lugar. La política iraní de apoyo al movimiento palestino Hamas y al libanés Hezbollah convierte a Teherán en un blanco extremadamente vulnerable. Un momento en que se pierda la sangre fría, o un simple error por parte de dichas organizaciones, bastaría para desencadenar [contra Irán] una intervención militar inmediata.
La política exterior de las principales potencias, incluyendo a Europa, se ha acostumbrado ahora a la idea de que una intervención militar obligaría a Irán a retroceder a sus posiciones de hace unos veinte años.
Se entroniza, por otro lado, la idea según la cual el objetivo no es tanto, ni solamente, impedir el surgimiento de una potencia militar sino también eliminar a ese país como actor regional con intereses petroleros y estratégicos en todo el centro y el sur de Asia.
En el plano militar, todo está listo ya, y desde hace mucho tiempo. Los planes de ataque están adoptados desde 1979, que fue la época de la crisis de la embajada de Estados Unidos en Irán, y han sido actualizados en función de las nuevas tecnologías y estructuras. La tesis de que se trataría de un ataque dirigido esencialmente contra las instalaciones nucleares de Irán y que no provocaría daños colaterales entre la población civil no es más que una mentira piadosa de los que se han acostumbrado a ignorar la verdad. Incluso la idea de que este ataque estaría limitado al territorio iraní resulta, como mínimo, sospechosa ya que el objetivo de la obstinación y la ostentación de los ayatolas, por un lado, y del bando israelí e estadounidense, por el otro, tiene que ver con intereses y ambiciones que van mucho más allá del Golfo Pérsico.
Cualquier ataque, cualesquiera que sean sus características, provocará enormes daños, tanto de orden militar como civil, en la medida en que existe la posibilidad de que se produzca una emergencia nuclear causada por algún tipo de escape radioactivo. Un ataque, de cualquier tipo que sea, no tendrá otro objetivo que la simple destrucción de las estructuras defensivas: bases aéreas y bases de misiles, depósitos de armas, rampas móviles de lanzamiento, puertos militares, unidades marítimas de superficie, defensas antiaéreas y radares, medios terrestres móviles y blindados, centros de comunicaciones, puestos de mando y de control tendrían que ser eliminados antes o durante el ataque contra las instalaciones nucleares. Pero muchas de esas estructuras se encuentran en los principales centros de concentración de la población.
Los misiles de crucero más sofisticados, las bombas inteligentes teledirigidas hacia los objetivos por comandos israelíes y estadounidenses, infiltrados en Irán desde hace mucho, no excluyen un margen muy elevado de daños colaterales. Si en lugar de las bombas de explosivos convencionales llamadas «bunker busters» se recurre al uso de las minibombas nucleares o de fisión o de bombas de neutrones, el por ciento de daños podría aumentar aunque no en las enormes proporciones que mencionan muchos observadores.
Incluso la tesis según la cual sería posible la realización de golpes quirúrgicos –aéreos y con la utilización de misiles– no es más que un engaño. Una acción total tendiente, como debiera ser según lo anunciado, a reducir el potencial bélico iraní a la época de la edad de piedra, presupone múltiples acciones de ataque, con el uso de fuerzas múltiples, realizadas en un corto período de tiempo para quitar al adversario, como decía el coronel Boyd, toda capacidad de decisión, de respuesta y toda posibilidad de adoptar una estrategia de enfrentamiento. La acción múltiple tiene que ser también capaz de impedir la represalia directa de las fuerzas aéreas y marítimas iraníes contra las instalaciones y el transporte de petróleo en el Golfo Pérsico y el Mar de Omán.
La acción múltiple tendría que neutralizar la amenaza de los misiles [iraníes] sobre las bases militares estadounidenses en Asia central y Medio Oriente. Tendría que impedir las acciones iraníes de estrategia indirecta en Afganistán, Pakistán, Irak, Líbano, así como en Gaza y en el Cáucaso, y dondequiera que haya un chiíta que pueda crear problemas. Para colmo, Teherán controla la ribera norte del estrecho de Ormuz y el cierre de esa ruta marítima al paso de los barcos que se dedican al transporte de petróleo podría poner por las nubes el precio del barril de petróleo, hasta alcanzar precios de entre 200 y 400 dólares el barril. Lo mismo pasaría si Irán decidiese vengarse mediante operaciones de sabotaje o bombardeos contra las instalaciones petroleras de otros países de la región.
Es por ello que la estrategia militar de un ataque contra Irán no podría consistir en golpes quirúrgicos o contemplar un sólo componente. No se puede tratar, en este caso, más que de la Swarm Warfare, de la guerra del enjambre y de la horda, modalidad que John Arquilla y David Ronfeldt han desenterrado después del imbatible uso que de ella hiciera Gengis Kan [«Swarming and the Future of Conflict», por John Arquilla y David Ronfeldt, Rand Corporation 2000]. En términos modernos, esa estrategia pone en práctica la guerra en todas sus dimensiones –terrestre, naval, aérea, mediante misiles, espacial, virtual y en el plano de la información– en múltiples teatros y niveles.
Para ello es necesario que el «enjambre» de diversos componentes y de acciones que se desarrollan concentrándose en un lugar y una dimensión dadas para trasladarse enseguida a otros lugares y otras dimensiones pueda, en cualquier caso, impedir cualquier tipo de reacción. Las hordas encargadas de la destrucción física de los blancos deben integrarse y concentrarse sobre los objetivos a la par de las hordas virtuales encargadas de las acciones diplomáticas, de la guerra sicológica, al igual que las encargadas de la manipulación de la información.
Además, las acciones militares deben tener como objetivo provocar una situación de urgencia humanitaria que justifique la intervención de las organizaciones internacionales en territorio iraní. Es evidente que la responsabilidad de la catástrofe debe atribuirse a los propios iraníes. En ese aspecto, todo está listo ya, o casi listo, en particular luego de la exhortación de Bernard Kouchner. Agencias internacionales y ONGs están desesperadas por salir para Irán a quitarles los velos a las mujeres. Si se les ofrece la posibilidad de intervenir para recoger refugiados, ocuparse de los heridos, contar los muertos y organizar una elección al mes, habrá una verdadera carrera por ir a implantar la democracia en Irán.
La complejidad de ese escenario no debe llevarnos a creer que haya que movilizar fuerzas enormes. Las capacidades de bombardeo de los aviones israelíes y estadounidenses son tan grandes que pueden destruir numerosos objetivos con una cantidad limitada de aparatos. Los misiles crucero que pueden ser lanzados desde el mar ya son armas tecnológicas que no exigen una intervención en masa para lograr la destrucción deseada, ni siquiera a gran escala. El gran número de planes y niveles de intervención podría quizás plantear problemas de coordinación, de mando y de control, pero no sería nada del otro mundo. Estados Unidos e Israel colaboran entre sí desde hace más de medio siglo, y los problemas de seudo autorizaciones de terceros países para el sobrevuelo o el tránsito [terrestre] de tropas ya no existen, ya sea por la existencia de acuerdos políticos firmados con los países interesados o por la predisposición de ambas potencias a ignorar las objeciones.
Queda la grave e importante incógnita de la post-urgencia. La incógnita sobre el futuro de un Estado de origen y mentalidad imperiales que se ve degradado al papel de Estado renegado en bancarrota y, de aspirante al papel de potencia regional, al de hueco negro político y estratégico. Se mantiene también la incógnita sobre la reacción, no tanto sobre la derrota o el redimensionamiento de las aspiraciones como en cuanto a la humillación. No se puede excluir en lo absoluto que lo que se quiere evitar a cualquier precio, o sea la nuclearización de Irán, aún por demostrar y por realizar, se vea de hecho favorecida por la intervención de potencias extranjeras, precisamente por causa de la humillación.
General Fabio Mini
Ex agregado militar italiano en Pekín, (1993-96), director de la Academia militar italiana (1996-98), y más tarde comandante en jefe de la KFOR (2002-03).
El oro de las Torres Gemelas
¿Hubo o no oro perdido y encontrado cuando se derrumbaron los edificios del World Trade Center de Nueva York? La pregunta sale a la palestra seis años después, cuando un reporte del Chicago Tribune, hizo referencia a una de las verdades expuestas por el Presidente cubano Fidel Castro en la Reflexión titulada El imperio y la mentira.
Fidel dice: «Hoy se cumplen seis largos años de aquel doloroso episodio. En la actualidad se conoce que hubo desinformación deliberada. No recuerdo haber oído hablar ese día de que en los sótanos de esas torres, en cuyos pisos superiores radicaban bancos de multinacionales junto a otras oficinas, había depositadas alrededor de 200 toneladas de barras de oro. La orden era disparar a muerte contra todo el que intentara penetrar hasta el oro...».
El diario de Chicago, en su edición del 23 de septiembre pasado, dijo que la columna escrita por Fidel «había levantado preocupación en la comunidad internacional sobre su lucidez», y se explicaba la publicación con este párrafo: «En esa columna, Castro avanza la teoría extremista de que una conspiración de EE.UU. está ocultando la verdad detrás de los ataques del 11 de septiembre, incluyendo la presencia de barras de oro en el sótano del World Trade Center».
Advertidos de la intriga, desempolvamos archivos, más fácilmente en esta era del ciberespacio, y una parte de la historia sale a flote, aunque nos deje todavía sin responder la más crucial de las interrogantes: ¿A quiénes y a qué intereses representaban los que derribaron las Torres Gemelas de Nueva York?
El oro se abre paso
Secretos, armas, drogas, plata y oro fueron tesoros sepultados bajo toneladas de escombros, polvo y vigas de acero retorcidas el 11 de septiembre de 2001... Por tanto, no solo hubo equipos para el rescate de cuerpos entre las ruinas de los 15 millones de pies cúbicos de espacio de oficinas obliteradas y las decenas de miles de metros de cable de telecomunicaciones o los miles de computadoras derretidas en el complejo de edificios del World Trade Center. Desde el primer momento se fue a la búsqueda de los tesoros, un hecho de muy poca repercusión en la prensa, dedicada por entero a llorar justamente a los muertos, y a servir de caja de resonancia a la turbia guerra que lanzó desde entonces George W. Bush contra el terrorismo.
Sin embargo, en su última edición del sábado 15 de septiembre de 2001, The New York Times publicaba un extenso reportaje, firmado por Jonathan Fuerbringer, bajo el título Luego de los ataques: los bienes.
El diario neoyorquino revelaba la cantidad de oro y plata enterrados bajo el World Trade Center 4, su valor en el mercado: más de 230 millones de dólares; y que pertenecía «a personas o firmas que están comerciando contratos futuros en la bolsa de Intercambio Mercantil de Nueva York (Nymex)...».
Nymex no podía darse el lujo de parar sus negocios habituales en el World Financial Center —vecino de las Torres derrumbadas—, así que trabajaba temporalmente en otra sede del centro de Manhattan y usaba un sistema de computadoras puesto a punto en la vecina New Jersey. En animada actividad podía mostrar que ese día se habían hecho 69 790 contratos por oro, plata, petróleo y muchos otros bienes, que cambiaban una y otra vez de manos, pero estaban en esos depósitos.
Millones de personas en Estados Unidos podían estar aterrorizadas o llorar a sus seres queridos, pero el capital se engrasaba con esa sangre y sufrimiento: el precio del oro saltaba siete por ciento (de 272.30 el lunes a 290.90 la onza, lo que elevaba en siete millones de dólares el valor de los metales sepultados desde el martes fatal en los sótanos del WTC.
La onza de plata, revelaba The New York Times, ganaba 14 centavos (cotizándose a 4.33), mientras que el barril de petróleo subía 1.89 y alcanzaba el precio de 29.74, cifra que hoy en día parece irrisoria, pero reveladora de que mientras más muertos pavimenten ese mercado más alto se cotiza: las guerras de Bush en Iraq y Afganistán, y sus constantes amenazas a otras naciones por el tema energético han llevado a más de 84 dólares el barril del crudo en los días en que se cumplían seis años de la fatídica fecha.
Los hombres del oro y la plata se dedicaron tempranamente a tranquilizar a los inversores, a pesar de las toneladas sepultadas de esos metales. Por ejemplo, James Newsome, presidente de la Comisión de Comercio de Bienes Futuros (Commodity Futures Trading Commission), había dicho en una entrevista: «Porque el metal está seguro y hay un amplio abastecimiento, esto no nos concierne». No había que preocuparse por el oro del WTC. Philip Klapwijk, director ejecutivo de Gold Fields Mineral Services, una importante firma en metales preciosos, lo ratificaba al decir que las 12 toneladas enterradas en el WTC era solo el 0,3 por ciento del oro mundial del año 2000. «Hay oro en abundancia en Londres y Suiza», afirmaba.
Parecían estar demasiado seguros sobre las barras de 100 onzas (3,1 kilogramos) con el número de serie estampado como identificación por la entidad de intercambio, aunque estuvieran bajo toneladas de escombros.
FBI al rescate
Había en esos momentos dos depósitos para el oro y la plata aprobados por Comex (Commoditties Exchange), que regentea el mercado de los metales. Sometidos a una seguridad extrema, que incluía ocultar su existencia, el atentado del 11 de septiembre dio a conocer que el ScotiaMocotta, propiedad del Scotia Bank de Toronto, tenía en sus bóvedas del World Trade Center 4 una parte de ese oro.
Cuando entraba el mes de octubre y ya se habían iniciado las labores de demoler las ruinas en pie, en especial los World Trade Center 4 y 5, que habían sucumbido bajo el peso de las Torres Gemelas (WTC 1 y 2), el New York Daily News y la revista Fortune, así como diarios importantes de otras partes del mundo, entre estos los británicos The Times y The Mirror; los distantes New Zealand Herald, The Australian y The Stateman de la India; los canadienses Globe and Mail y The Gazette, hablaban del plan de Wall Street para la recuperación tras la catástrofe y, sobre todo, del rescate del oro...
Una noticia los ponía eufóricos y era publicada el 1ro. de noviembre: unos 375 millones de dólares en barras de oro y plata habían sido encontradas y reubicadas. La información la daba el Bank of Nova Scotia, custodio de los metales preciosos, porque anunciaba que se estaban moviendo los contenidos de las bóvedas del ScotiaMocatta a otro lugar —secreto por supuesto, por razones de seguridad— pues el edificio debía ser demolido.
«El oro está en prístinas condiciones», decía Pam Agnew, la vocera del Scotiabank, y no hay que dudar de la sonrisa en su rostro.
No se mencionaban las barras de plata ni otros metales preciosos, joyas o inversiones que podían haberse recuperado de la zona de desastre; pero se conocía también entonces que los ocho empleados de la cámara acorazada que guardaban el oro y la plata habían escapado ilesos de los sucesos del 11 de septiembre. Todo estaba a salvo.
El New York Daily News había reportado la víspera que equipos de emergencia encontraron el oro en el bajo Manhattan y habían llenado al menos dos camiones blindados de la compañía Brink’s Inc.
A las noticias felices se sumaba el entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, quien confirmaba la presencia de los camiones de transporte de bienes y que «la mayoría» del oro había sido hallado. Un pequeño grupo de agentes federales fuertemente armados montaron guardia, mientras policías y bomberos cargaban los vehículos blindados.
Otros ladrones
El diario The Mirror habló incluso de que ladrones habían intentado robar oro y plata por 264 millones de dólares en las ruinas cuando se hicieron pasar por rescatadores, pues los guardias armados que cumplieron la orden de remover el tesoro del Bank of Nova Scotia, encontraron marcas de que habían entrado intrusos a los sótanos.
Se habló entonces de la desaparición de acciones y bonos certificados de otro depósito contiguo, pero fueron recuperados semanas después.
El New Zealand Herald hizo referencia el 6 de octubre de 2001 a otros secretos: documentos, armas y otras evidencias guardadas por la CIA, el Servicio Secreto de Estados Unidos, y el Buró de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, agencias que también tenían oficinas en las torres destruidas, por lo que en algún lugar de los escombros estarían contenedores con armas, heroína, cocaína, éxtasis y otras drogas, evidencias de crímenes que no podrían ser ya procesados. Hasta por esa razón la CIA había pedido a agentes del FBI que rodearan el lugar poco después del colapso. El entierro incluyó, además, detallados planes de contingencia para la caravana presidencial en Nueva York, y archivos con los nombres de informantes sobre el crimen organizado y el terrorismo.
Todo el tiempo que duró el trabajo de los constructores y equipos de demolición en la eliminación de los escombros fueron estrechamente vigilados por los agentes del gobierno; sin embargo, ABC News reportó entonces la presencia de camiones y trabajadores de limpieza de firmas que tenían conexiones con la mafia, y que se habían robado muchas toneladas de chatarra, en lugar de llevarlas a los sitios establecidos para su inspección...
Pero volvamos al oro. En un sitio de Internet llamado America rebuilds: a year at Ground Zero, el tema del caudal dorado salió con fotos y detalles.
Se relata ahí que los trabajadores que limpiaban un túnel de servicio en uno de los edificios del WTC se encontraron de pronto rodeados por más de 100 agentes del FBI y personal del Servicio Secreto, pues Comex, la división de comercio de metales del Nymex, guardaba 3 800 barras de oro y 102 millones de onzas de plata en el Bank of Nova Scotia, y también tenía metales preciosos en el Chase Manhattan Bank, el Bank of New York, y en el Hong Kong Shanghai Banking.
En la mañana del mismo 11 de septiembre, el oro fue transportado a través de los sótanos del edificio, una rampa temporal fue construida para tener acceso al túnel y un pequeño buldózer fue utilizado para romper la pared. Entonces apareció un equipo de la policía y de los bomberos que pusieron el oro en un camión blindado. Ahí fue cuando a uno de los obreros le dijeron que si bajaba le dispararían.
Las autoridades protegían al capital, pues cuando ocho años antes el World Trade Center había sido blanco de otro ataque terrorista con explosivos, había en sus sótanos oro por más de mil millones de dólares propiedad del gobierno kuwaití, y en un primer momento la policía creyó que era un intento de robo de aquel tesoro.
Cuestión de lucidez
Ahí están los elementos sin nada de «extremismos», por eso la presunción del diario de Chicago mereció este comentario del profesor Nelson Valdés en Cuba-L Direct: «Esto solo muestra que: a) los reporteros no leen, b) los reporteros leen, pero no recuerdan, c) los reporteros leen y recuerdan, pero no nos lo dicen, d) los reporteros no saben cómo buscar en Lexis/Nexos, y e) los editores tampoco saben cómo investigar.
«Entonces, parece que Fidel Castro lee, recuerda lo que lee, nos lo dice, sabe cómo usar Lexis/Nexos y tiene editores que lo ayudan a ello. ¿Cuál lucidez debe ser cuestionada?»El colofón de la historia
El 13 de octubre Chicago Tribune hizo un reconocimiento de su falta: «Un artículo del 22 de septiembre desde Cuba cuestionó la aseveración del Presidente cubano Fidel Castro de que barras de oro estaban enterradas bajo el World Trade Center en el momento de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. De hecho, oro y plata fueron enterrados bajo los edificios en ese momento. El Tribune lamenta los errores».
No necesita comentario.
Las enfermedades ‘inventadas'
La Fundación Internacional de la Osteoporosis (IOF), aprovechando que mañana se celebra el día mundial de esta enfermedad, ha dado a conocer una encuesta en la que destaca que el número de casos nuevos que se detectan al año es un 17% mayor en España que en otros países como Francia, Alemania o Canadá.
Según esta encuesta, hay 2,5 millones de españolas que padecen osteoporosis, una disminución de la masa ósea que pone a los huesos en peligro de fractura. Sin embargo, hay quien duda que pueda ser calificada como enfermedad.
Miguel Jara, periodista y escritor del libro Traficantes de Salud: Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad, considera que entra dentro de las llamadas "enfermedades inventadas", un término que "utilizan otros investigadores, farmacólogos y periodistas desde hace unos años".
Todos somos pacientes
El periodista pone en entredicho la praxis de la industria farmacéutica. "Intenta abrir nuevos mercados" y una de las estrategias que utiliza es "reinventar el concepto de enfermedad para convertirnos a todos en pacientes", explicó Jara.
Así, los laboratorios han conseguido hacer extensible el concepto de enfermedad a factores de riesgo, como el colesterol alto o la hipertensión, y a dolencias leves o propias de la naturaleza humana como la menopausia o incluso la tristeza que, dice Jara, "se trata sistemáticamente como depresión".
Y puntualiza: "No es que no existan personas enfermas, porque, obviamente, sí las hay y necesitan tratamiento, pero la industria tiende a exagerar para que vayamos a una consulta a preguntar si estamos enfermos". Después, añade, "siempre habrá un fármaco adecuado para tratarnos".
Pero Jara denuncia que existe "un fraude científico radical", ya que los laboratorios gastan más en promoción que en investigación propiamente dicha. "Les interesa buscar fármacos para las clases medias emergentes que los pueden pagar", por lo que la ciencia se pone al servicio de las ventas y no de las personas.
Corrupción farmacéutica
El periodista ha dedicado más de cinco años a la investigación de la situación de la industria farmacéutica, en los que asegura haberse topado con una "corrupción enorme". Otra de las estrategias que emplean los laboratorios para ingresar más, asegura Jara, es pagar a los médicos para que receten sus fármacos.
Ya no son sólo regalos y viajes, sino "sobres de dinero". Según cuenta, un ex visitador médico de una multinacional con sede en España le pasó unos documentos internos que demostraban que pagaban a los médicos "60 euros por cada diez recetas" extendidas.
Además, en estos documentos, explica el periodista, se establecía que cada uno de los 70 comerciales de la compañía tenía unos "14.000 euros al trimestre para conseguir que los médicos recetasen fármacos nuevos, más difíciles de recetar, y otros 6.000 para los que tienen ya un hueco en el mercado".
'Pequeña crisis' de la industria
Para Jara, el medicamento se ha convertido en "una mercancía, en un objeto de consumo", que hace que la industria que los desarrolla sea "la tercera más rentable del mundo, por detrás del tráfico de drogas y de armas."
Hasta hace unos años, cuenta el periodista, el beneficio neto que obtenía la industria farmacéutica era del 25%. Ahora, inmersa en una "pequeña crisis", sólo ingresa un 16-17% de beneficio neto, "una cifra que multiplica por cuatro la cifra de negocio de grandes multinacionales como Coca-Cola", que tiene un 3-4% de beneficio.
En un encuentro en el centro Medialab-Prado de Madrid, Miguel Jara ha reconocido que con estos datos no pretende "asustar a la gente, sino sacar a la luz una realidad muy oscura". Porque "la salud", recuerda, "es lo más importante".
viernes, 19 de octubre de 2007
Nuevos desafíos y advertencias a Washington
Putin advierte sobre Irán y pide a EEUU que ponga una fecha concreta a su retirada de Irak
|
IAR Noticias /
En un nuevo round de presiones y amenazas al poder global de EEUU el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el jueves que la Casa Blanca debería establecer una fecha para la retirada de sus tropas de Irak, al tiempo que hizo una nueva advertencia a Washington por un posible ataque a Irán y por sus planes de establecer un escudo antimisiles en algunos países del Este de Europa.
"Estoy de acuerdo con el presidente de Estados Unidos, creo que está en lo correcto cuando dice (que) el contingente internacional sólo tiene que retirarse cuando el liderazgo de Irak sea capaz de mantener la situación bajo control por sí mismo", dijo el mandatario.
"Donde diferimos es en que él piensa que no debe establecerse una fecha para la retirada", añadió durante un sesión de preguntas y respuestas por televisión con el público ruso.
"Es absolutamente inaceptable mantener la fuerza de ocupación en Irak eternamente", agregó.
"Es inadmisible que haya eternamente un régimen de ocupación", aseguró Putin.
"¿Y qué han conseguido los EEUU con la invasión de Irak? Aprendieron a pegar tiros, pero lo que no han podido es imponer el orden", aseguró el presidente ruso, agregando que "se puede derrocar un régimen autoritario", como el de Saddam Hussein, pero lo que no se puede es "vencer a un pueblo".
Además indicó que la experiencia iraquí demuestra que los estados ricos en petróleo, como Rusia, necesitan mantener una fuerte capacidad defensiva.
Putin además advirtió a EEUU contra un ataque sobre Irán, cuyo programa nuclear ha sido sancionado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
El presidente ruso afirmó que Washington está buscando modos de resolver las diferencias sobre su propuesta de escudo antimisiles, pero advirtió que Moscú podría volver a desplegar armas si sus preocupaciones no se atienden.
Washington tiene la intención de poner interceptores de misiles en Polonia y un sistema de radares en República Checa como parte de un escudo que dice es necesario para contrarrestar posibles ataques con misiles de "estados rebeldes" como Irán o Corea del Norte.
Rusia en cambio dice que el escudo es una amenaza para su seguridad, ya que permitiría a EEUU escanear el territorio ruso y abatir misiles balísticos rusos poco después de su lanzamiento.
"Los últimos contactos con nuestros colegas estadounidenses muestran que efectivamente han pensado algo sobre las propuestas que hicimos y están buscando una solución a los problemas y formas de aliviar esas preocupaciones", dijo Putin.
Pero el presidente ruso afirmó que su país tomará pasos recíprocos si sus intereses no se toman en cuenta.
"Puedo asegurarles que ese tipo de paso se están preparando y que lo daremos. Dónde colocaremos qué (cosa), eso es para los especialistas del Estado Mayor ruso", agregó.
Putin ha ofrecido a Washington el uso conjunto de una estación de radares alquilada por Rusia en Azerbaiyán.
En cuanto a la política nacional, pidió un parlamento poderoso y que no se cambien las políticas cuando deje el Kremlin el año que viene.
"Rusia, gracias a Dios, ni siquiera es Irak, Rusia tiene suficientes fuerzas y recursos para defenderse a si misma y sus intereses en su territorio propio y, a propósito, también en otras regiones del mundo", señaló Putin.
El jefe del Kremlin hizo esta declaración en respuesta a la pregunta sobre las supuestas declaraciones de la ex secretario de Estado norteamericana Madeleine Allbright, de que "las inmensas riquezas de Siberia injustamente pertenecen a Rusia".
"No conozco esas declaraciones de la ex secretaria de Estado", señaló Putin, añadiendo que "semejantes ideas rondan en las cabezas de algunos políticos".
"Lo que hacemos para reforzar la capacidad defensiva de Rusia es correcto y seguiremos haciéndolo", recalcó.
Putin anunció que va a encabezar la lista de Rusia Unida, el mayor partido del país, en las elecciones parlamentarias de diciembre, y que podría convertirse en primer ministro.
El Pentágono califica de "amenaza regional" la alianza de Chávez y Ahmadineyad
| |||||||
(IAR-Noticias) 19-Octubre-07
Durante una conferencia de prensa en Washington, el encargado de América Latina en el Pentágono, Stephen Johnson, mostró su "preocupación" por el impacto negativo de la alianza estratégica Irán-Venezuela reafirmada por las continuas visitas del presidente iraní al presidente venezolano, Hugo Chávez, al que señala embarcado en una "carrera armamentista" que altera el equilibrio regional.
EEUU teme que la alianza Irán Venezuela siente un mal ejemplo en la región y que las recientes compras de armas del gobierno venezolano de Hugo Chávez provoquen una carrera armamentística, afirmó Stephen Johnson, subsecretario adjunto del Pentágono para América Latina. "Tenemos que reconocer que todos los países tienen el derecho a defenderse. La pregunta es: ¿cuándo es demasiado? En el caso de Venezuela, existe la preocupación de que se haya pasado de la raya", aseguró en la conferencia realizada en el Diálogo Interamericano. "El problema para la región es que los demás países sigan el ejemplo de Venezuela que compra "bombarderos, helicópteros, submarinos y otras armas", agregó. Según el funcionario, cada país puede decidir cuántas armas compra, pero opinó que los gobiernos de la región deberían concentrar sus fuerzas en "luchar contra la pobreza". En respuesta a la pregunta de un periodista, Johnson calificó el reciente viaje del presidente iraní a Venezuela y a Bolivia como "un intento de formar alianzas que cambiarían el equilibrio de influencias" en la región. "Es algo que tenemos que tomar seriamente", dijo Johnson pero agregó: "No podemos decir que en algún momento vamos a combatir esto con la fuerza, a menos que primero estemos abiertos a dar pasos para mejorar nuestras relaciones de cooperación con nuestros vecinos, y ése es el enfoque que estamos tomando ahora mismo". Ex oficial de la Fuerza Aérea, Johnson fue el agregado militar en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Belice en la época turbulenta de la guerra de América Central. También estuvo en Montevideo, y pasó los últimos 8 años como encargado de América Latina, en The Heritage Foundation, un bastión de la derecha conservadora. . "¿Quién es EE.UU. para criticar a Chávez, cuando gasta millones de dólares en la guerra con Irak, a pesar de que hay miles de personas en este país que ni siquiera pueden acceder a un seguro médico?", le preguntó BBC Mundo al funcionario. El funcionario del Pentágono calificó a Venezuela y Cuba como "hostiles" a EEUU, pero señaló que no ve con malos ojos las gestiones de Chávez para que se logre la liberación de los rehenes estadounidenses en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Especialmente Johnson se mostró "preocupado" por la compra de armamentos de Venezuela que, según dijo, podría desencadenar una carrera armamentista entre sus vecinos, y por los viajes del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad a la región. "Mientras Caracas compra armas, nosotros debemos recordar a nuestros vecinos que no deben entrar en una carrera armamentística", apuntó el funcionario del Pentágono en su conferencia en Washington. En este nuevo plan de "colaboración" con vecinos amistosos, Johnson habló sobre la iniciativa que está analizando la Casa Blanca, y que tendría que ser aprobada por el Congreso, para ayudar a México en su lucha contra el narcotráfico. El funcionario del Pentágono accedió a esta conferencia de prensa tras el regreso del secretario de Defensa, Robert Gates, que realizó hace 10 días su primera gira latinoamericana desde que asumió el cargo en diciembre. |
jueves, 18 de octubre de 2007
El Parlamento turco autoriza un ataque por aire y por tierra contra los kurdos en el norte de Irak
EEUU, Irak y la OTAN piden "contención" a Turquía /
El Parlamento turco autoriza un ataque por aire y por tierra contra los kurdos en el norte de Irak
|
Soldados turcos patrullan una carretera en Sirnak, junto a la frontera con Irak. (Foto: AP) |
Jueves 18 de Octubre,
IAR Noticias /
Según lo anunció el presidente del congreso, Koksal Toptan, la moción que autoriza durante un año al gobierno del primer ministro Recep Tayyip Erdogan a atacar las bases de los separatistas kurdos en el norte de Irak recibió el aval de todos los partidos políticos excepto el pro-kurdo DTP (Partido por una Sociedad Democrática). De los 526 diputados presentes, 507 votaron a favor y 19 en contra, precisó Toptan.
El viceprimer ministro Cemil Ciek, que defendió el texto, insistió en que cualquier intervención tendría como único objetivo el PKK, que lucha desde 1984 contra el poder central turco, y que Ankara no tiene ningún interés territorial en Irak.
Ankara (en coincidencia con EEUU y la Unión Europea) afirma que el PKK es una organización terrorista a la que responsabiliza de la muerte de al menos 15 soldados turcos en las últimas dos semanas, gracias a la libertad de movimiento de que gozan en el norte iraquí.
Según la versión de Turquía, unos 3.500 "terroristas" del PKK tienen sus bases y campos de entrenamiento en el norte de Irak y, periódicamente, se infiltran en su territorio o para cometer ataques contra la población civil y militar turca. Asimismo, el país euroasiático denuncia que tanto Irak como Estados Unidos "no hacen lo suficiente" para luchar contra el PKK.
Los masivos bombardeos turcos en el Kurdistán iraquí, este fin de semana, complican aún más el escenario de tensión entre EEUU y Turquía, que creció en los últimos días por el conflictivo tema del genocidio armenio.
El miércoles de la semana pasada, y sin que la Casa Blanca pudiera impedirlo, una comisión de la Cámara baja del Congreso de EEUU aprobó una resolución que califica de "genocidio" la matanza de cerca de 1,5 millón de armenios entre 1915 y 1923 por parte de lo que entonces era el Imperio Otomano. Pero Ankara niega ese genocidio.
La resolución -que se aprobó pese a los llamados del presidente George Bush a los legisladores para que no la votaran- puso la relación entre Ankara y Washington al borde del precipicio.
Un posible ataque turco al norte iraquí proyecta una bomba de tiempo en el marco de las relaciones bilaterales, que comprenden acuerdos de cooperación militar estratégicos para EEUU en el escenario de la "guerra contra el terrorismo" y la ocupación en Irak.
Por Turquía ingresa el 70% del transporte aéreo de mercancías y logística destinado al ejército estadounidense en Irak y un 30% del combustible que alimentan sus más de 50 bases militares, según The Washington Post, quien cita opiniones de altos jefes militares del Pentágono afirmando que la crisis política en Washington y la crisis militar en la frontera norte, ponen en riesgo el corredor aéreo con Turquía.
Por otra parte, el conflicto ya detonó una crisis de difícil pronóstico en el gobierno colaboracionista iraquí (formado mayoritariamente por chiíes y kurdos) y pone a Washington en la alternativa de tener que tomar posición a favor de uno de sus aliados (Turquía o los kurdos) rompiendo y desestabilizando la coalición ocupante.
El fin de semana, el Ejército turco disparó con artillería pesada y bombardeó con aviones las bases del PKK en territorio iraquí, en la frontera con Turquía. Aunque no se registraron víctimas, estas acciones agudizaron la tensión en la zona.
Mientras se llevaba a cabo la votación en el parlamento turco, el presidente estadounidense, George W. Bush urgió a Turquía a no llevar a cabo ninguna acción armada en territorio iraquí.
Según dijo, Washington le estaba dejando claro a Turquía "que no era conveniente para sus intereses enviar tropas (...) ya que hay mejores maneras de solucionar este asunto".
La Casa Blanca solicitó a Ankara que se abstenga de una intervención que podría desestabilizar una zona relativamente a salvo de la violencia que azota a Irak desde la invasión lanzada por EEUU en 2003.
El viceprimer ministro iraquí, Barham Salih advirtió de graves consecuencias para su país si el parlamento de Turquía autorizaba a su gobierno a realizar incursiones en el norte de Irak para atacar a las guerrillas kurdas del PKK
"Cualquier acción unilateral del ejército turco que viole la frontera con Irak será un precedente terrible para todos", dijo Salih a la BBC. Y agregó: "Si Turquía interviene, ¿cómo impedir que otros vecinos hagan lo mismo?".
Pese a que la semana pasada una comisión de legisladores estadounidenses aprobó una resolución que declara como genocidio la matanza de armenios en el Imperio Otomano, las posibilidades de que la resolución sea aprobada en el pleno del Congreso comienzan a disminuir con el desenlace del conflicto.
En los últimos días, destacados miembros del Partido Demócrata se han unido a aquellos que desde el Partido Republicano afirman que la aprobación de una resolución simbólica dañará los intereses estratégicos de EE.UU.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha restado importancia a las expectativas de una ofensiva inminente, pero la aprobación del Parlamento aporta una base legal para que el segundo mayor ejército de la OTAN cruce la frontera montañosa cuando y como considere oportuno.
EEUU, el secretario general de la OTAN y prominentes dirigentes iraquíes pidieron el miércoles a Turquía que evite una invasión del norte de Irak poco antes de la votación parlamentaria que autorizó una invasión militar turca al Kurdistán iraquí con la finalidad de exterminar los búnkeres de la guerrilla separatista kurda.
La operación militar cuenta con el apoyo de la opinión pública y del establishment de poder turco, y solo ha cosechado el apoyo de Siria en el plano internacional, que rechaza la creación de un Estado independiente kurdo en Irak.
El presidente sirio, Bashar el Asad dijo durante una visita oficial a Ankara que apoya la lucha de Turquía contra el "terrorismo".
En Siria viven más de un millón de kurdos, Damasco rechaza cualquier intento de establecer un Estado independiente en el norte de Irak, y esta semana el presidente sirio, Bachar Asad, proclamó en Ankara su apoyo a una posible operación contra el PKK.
EEUU, el principal aliado de Turquía, se opone con fuerza a una acción militar, ya que teme que pueda desestabilizar la zona más pacífica de Irak y posiblemente toda la región (según el Departamento de Estado norteamericano), posibilitando la intervención en el conflicto de otros vecinos, como Irán.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, restó importancia a las expectativas de que haya un ataque inminente, pero la votación parlamentaria ya autorizó al segundo mayor ejército de la Alianza Atlántica a cruzar la montañosa frontera cuando y cómo lo considere oportuno.
La postura de Ankara proyectó el precio del petróleo por arriba de 88 dólares el barril, un nuevo récord, y ha dañado la lira turca, ya que los inversores analizan los riesgos económicos de la importante operación militar turca en el Kurdistán, un centro estratégico del petróleo iraquí..
Ante el temor a posibles ataques de los rebeldes, Turquía reforzó la seguridad en el importante oleoducto que lleva el crudo del Caspio desde la capital de Azerbaiyán, Bakú, a través de Georgia al puerto mediterráneo de Ceyhan, señaló a Reuters una importante fuente del Ministerio de Energía.
Irak pidió el miércoles más tiempo para enfrentar a los militantes kurdos en su territorio, mientras el Parlamento turco se preparaba para autorizar una incursión militar al otro lado de la frontera a fin de aplastar las bases rebeldes.
"Se debe otorgar una oportunidad al gobierno iraquí para impedir las actividades terroristas a través de la frontera", afirmó el vicepresidente iraquí Tareq al Hashemi tras reunirse con funcionarios turcos en Ankara.
"Otórguennos tiempo para juntar fuerzas con Turquía a fin de enfrentar este problema", afirmó, según la agencia de prensa Anatolia.
El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, llamó a Erdogan para reiterarle su compromiso a la hora de frenar a los rebeldes kurdos de utilizar Irak como refugio y lugar de lanzamiento de los ataques al otro lado de la frontera, según la televisión estatal.
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, también pidió "contención" al presidente turco, Abdulá Gül, en una llamada telefónica.
Turquía por su parte dice que los aliados de la OTAN no han hecho lo suficiente para ayudarle a hacer frente a los rebeldes del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) tras una serie de mortíferos atentados transfronterizos contra tropas turcas.
El gabinete iraquí mantuvo una reunión de emergencia el martes y decidió enviar una delegación de alto nivel a Ankara para mantener negociaciones.
El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, advirtió que Irak "no aceptará soluciones militares (...) aunque nos damos cuenta y comprendemos las preocupaciones de nuestros amigos turcos".
martes, 16 de octubre de 2007
Final de juego / EEUU e Irán, listos para la guerra
| ||||||||||
(IAR-Noticias) 16-Marzo-07
La perspectiva del conflicto iraní combina dos escenarios fluctuantes y simultáneos: El "frente diplomático" y el "frente militar" que sobrevendrá inevitablemente si EEUU y las potencias aliadas no alcanzan una fórmula para presionar a Irán a abandonar su programa con las sanciones económicas en la ONU. por Manuel Freytas (*) manuelfreytas@iarnoticias.com El juego diplomático En un nuevo paso que quema etapas hacia un desenlace militar del conflicto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el jueves endurecer las sanciones contra Irán después de que la nación islámica no acatara la última resolución de la ONU para que detenga su programa nuclear de diciembre pasado.Según fuentes diplomáticas citadas por agencias internacionales, las nuevas sanciones (que se votarán la próxima semana) contra Teherán podrán incluir un embargo a la exportación de armas iraníes y la congelación de activos de un mayor número de individuos y compañías vinculadas al programas nuclear y balístico iraníes. Asimismo, se podría impulsar la prohibición a los Gobiernos de brindar préstamos a Irán, si bien fuentes diplomáticas aseguran que la prohibición de entrada y tránsito de ciertos iraníes en la 'lista negra' de la ONU no será finalmente aprobado, presumiblemente por oposición de Rusia y China. Tampoco se espera que estas dos potencias suscriban el bloqueo a la importación de armas por parte de Irán ni a la supresión de las garantías de los créditos a la exportación para las compañías que comercian con Irán, debido a sus acuerdos comerciales con Teherán. Para los expertos y analistas, tanto de la prensa estadounidense como europea, está claro que las nuevas sanciones que están a punto de ser votadas en el Consejo de Seguridad -más allá del alcance que tengan- no amedrentarán a Irán ni detendrán su programa nuclear. En el interjuego de presiones y negociaciones diplomáticas, se demostró acabadamente que Rusia y China defienden con uñas y dientes sus acuerdos globales con Irán que rozan tanto el plano energético-comercial como el militar-estratégico, en particular en el caso de Rusia. Por otra parte, el ajetreado proceso de negociación de más de dos meses, demostró los límites y la división existente en el Consejo de Seguridad (en cuyos niveles de decisión sólo intervienen EEUU y cinco potencias más) a la hora de sacar decisiones tajantes contra el "eje del mal" representado cabalmente por el régimen de Teherán. A Washington y a sus asociados, tanto como a los expertos, siempre les queda la duda de la actitud que adoptarán finalmente Rusia y China ante el agendado ataque militar a Irán por parte del eje Washington-Tel Aviv-Londres, al que se agregarían casi con seguridad Berlín y París. La retórica desafiante del presidente iraní y del régimen de los ayatolás se basa principalmente en la relación estratégica -y dependencia mutua- que mantiene con Rusia, India y China. Potencias con diente nuclear, a las que, tanto las sanciones impuestas por la ONU como un ataque de EEUU a Irán, obligarían a actuar en defensa de sus propios intereses estratégicos con la nación islámica. Si no hay espacio para nuevas negociaciones "distractivas", señalan muchos analistas, se ingresará en la etapa del "ataque preventivo" a las usinas nucleares de Irán que se visualiza como desenlace inevitable del proceso. El juego de la guerra
Mientras tanto, y simultáneos Los ejercicios militares de Irán, Siria e Israel, son simultáneos a los movimientos y las "señales" militares en el Golfo -registradas por la prensa norteamericana- y son indicativos de que el eje Washington-Israel-Unión Europea se aprestan a dar un "desenlace militar" al dilatado conflicto con Irán, una pieza central en el tablero del Medio Oriente. Según la prensa norteamericana, tres grupos de ataque aeronaval, incluidos los portaaviones Stennis, Eisenhower y el Nimitz , están desplegados en el Golfo Pérsico, frente a las costas de Irán. El juego de la disuasión militar le sirve a EEUU e Irán para un "testeo de la guerra" por medio de la propaganda y de los cruces mediáticos explosivos para forzar las resoluciones en la ONU. En resumen, "amenazar" (disuadir) o negociar (dialogar) son instrumentos alternativos y de aplicación simultánea que utilizan tanto Washington como Teherán para evitar una confrontación militar abierta que -inevitablemente- va a surgir cuando los intereses estratégicos en juego superen a la negociación y a la disuasión. Tras las sanciones de la ONU y el nuevo desafío de Irán, en diciembre pasado, las potencias europeas aliadas de EEUU e Israel consideraron que la nueva decisión iraní de retomar las investigaciones sobre el enriquecimiento del uranio significa que se ha pasado de la raya y que de nada sirve, por ahora, la diplomacia. No obstante, las potencias siguieron negociando una nueva resolución, y el punto para los expertos está en saber cuando se agotará la negociación diplomática (por saturación) y se ingresará en el desenlace militar proyectado por los principales medios y analistas, tanto de Europa como de EEUU. Desde enero del 2006, la mayoría de los medios, analistas y expertos militares de EEUU y Europa vienen coincidiendo en que EEUU, Gran Bretaña e Israel, ya tienen preparado un plan de ataque contra Irán, que se lanzaría luego de agotada la "opción diplomática" en el Consejo de Seguridad de la ONU. Citando fuentes del Pentágono, los más influyentes diarios de Gran Bretaña y Estados Unidos (The New York Times y The Washington Post, entre ellos) han publicado artículos y se han hecho eco de estas versiones, precisando que EEUU ya tiene todo preparado para un ataque a Irán. El desenlace estratégico
Pero, en definitiva, la resolución de un ataque militar de EEUU a Irán no está determinada por el "capricho" de Bush y Olmert, o por el "fundamentalismo religioso" de Ahmadineyad, sino por una compleja trama de intereses en los que se mezclan el petróleo y recursos estratégicos de supervivencia, tanto para EEUU como para Irán. Escribe Piotr Goncharov en la agencia RIA Novosti: "Ya es evidente que para EE UU el átomo iranio en modo alguno es el problema clave en sus relaciones con Irán. Washington dio a entender a Teherán que Irán no dominará en el Próximo Oriente ni ejercerá el control del Golfo Pérsico, que EEUU defenderá sus intereses en la región y no la abandonará de ninguna manera". En primer lugar, el desenlace militar se hace inevitable porque Irán es una pieza clave en el gran tablero de la guerra por el control geopolítico y energético mundial entre EEUU y Rusia. En segundo lugar, Irán es una llave estratégica para el dominio y control militar de la región del Golfo Pérsico y del llamado "triángulo petrolero" (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Pérsico). La cuestión se resume en una ecuación: el desarrollo nuclear-militar de Irán es directamente proporcional a una amenaza a la existencia del Estado de Israel y a la supervivencia de los intereses capital-imperialistas de EEUU en la región. Que el régimen de Teherán, luego de las sanciones de este jueves, se avenga, o no, a una "negociación directa" con EEUU, no implica que desaparezcan las contradicciones y el choque de intereses vitales en juego. Sólo se tratará -en caso de suceder- de una dilataciónnn temporaria del conflicto, no de su desaparición. La renuncia de Irán a su programa nuclear y desarrollo armamentístico, equivaldría al fin de su hegemonía como nación líder del mundo islámico y a la sumisión al dominio económico-militar del eje sionista capitalista en la región. Y los ayatolas de Teherán tanto como el eje EEUU-Israel han dado reiteradas muestras de que no están dispuestos a suicidarse ni a abandonar sus intereses estratégicos y de supervivencia en la región.
****** (*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. |